Tras el impacto de Evil Dead: el despertar, el director y guionista Lee Cronin presenta La posesión de la momia, una reinterpretación del terror clásico que mezcla misterio, drama familiar y horror psicológico. La historia sigue a una familia marcada por la desaparición de una niña en el desierto, quien regresa ocho años después en circunstancias inquietantes, convirtiendo el esperado reencuentro en una pesadilla.
El elenco está encabezado por Jack Reynor, Laia Costa, May Calamawy, Natalie Grace y Verónica Falcón. La producción está a cargo de James Wan, Jason Blum y John Keville, con un equipo técnico que incluye al director de fotografía Dave Garbett y al compositor Stephen McKeon. La cinta es presentada por New Line Cinema, Atomic Monster y Blumhouse Productions, y distribuida por Warner Bros. Pictures, con estreno previsto para el 16 de abril de 2026 en cines e IMAX.
Cronin explicó que su intención fue construir “una historia sobre un secreto enterrado”, alejándose de las narrativas tradicionales de momias para centrarse en un misterio contemporáneo con raíces antiguas. El director señaló que la película combina elementos de investigación policial y horror doméstico, inspirándose en referentes como Poltergeist y Se7en, buscando equilibrar lo oscuro con la dimensión emocional de una familia.
Sobre el enfoque visual, Cronin destacó que el monstruo fue concebido para mostrarse progresivamente, incluso a plena luz del día, reforzando la tensión a través del misterio. “El diseño del monstruo se inspiró en la idea de un secreto enterrado… puede parecer que se está recuperando, cuando en realidad está empezando a descomponerse de una forma diferente”, explicó el director, quien también enfatizó la importancia de que el terror esté ligado a personajes con los que el público pueda conectar.
En cuanto al elenco, Cronin resaltó el liderazgo de Jack Reynor como protagonista, así como la autenticidad emocional de Laia Costa. También elogió el compromiso de Natalie Grace en un papel exigente y la intensidad interpretativa de May Calamawy, además del trabajo de Verónica Falcón como figura central de la familia. Para el director, esta combinación de actuaciones realistas con elementos sobrenaturales es clave para lograr una experiencia de terror más profunda y envolvente.