La Universidad Politécnica Internacional (UPI), la empresa alimentaria Kerry y la Cámara Costarricense de Restaurantes (CACORE) se unieron para abrir una puerta de oportunidades a jóvenes con discapacidad cognitiva, síndrome de Down o autismo en grados leves. A través del programa “Joven Chef”, buscan capacitar a personas con estas condiciones para que puedan incorporarse al mercado laboral con una formación técnica en cocina.
El programa, que ya ha sido implementado en países como Brasil y Guatemala, llega por primera vez a Costa Rica con el respaldo de estas tres instituciones. En el país, la UPI estará a cargo de brindar los cursos, que tendrán una duración de dos meses y otorgarán el título de Asistente de Cocina. Además de la enseñanza técnica, el programa incluye acompañamiento estudiantil, insumos para cada clase y una ceremonia de graduación.
Para muchos de los futuros participantes, esta será su primera oportunidad de acceder a estudios formales. “Muchos jóvenes deben dejar sus estudios para trabajar y ayudar en sus hogares. Este programa busca que en poco tiempo puedan capacitarse y conseguir un empleo digno”, comentó William Calvo, director de Gastronomía y Hospitalidad de la UPI.
La alianza también contempla un importante componente de inserción laboral. CACORE será el puente entre los egresados y los restaurantes afiliados, facilitando pasantías y oportunidades reales de empleo. “Queremos que las empresas conozcan de cerca el potencial de estas personas, muchas veces excluidas del mercado laboral”, expresó Mauricio Rodríguez, presidente de la Cámara.