En 2021, una pareja costarricense decidió crear un proyecto que fuera más allá de vender juguetes: querían celebrar la niñez, apoyar a emprendedores locales y promover productos sostenibles. Así nació Detinmarin, una plataforma que reúne muñecos de tela hechos a mano, libros con historias inspiradoras y kits creativos para que los niños desarrollen su imaginación mientras aprenden.
Con el tiempo, este emprendimiento ha evolucionado hacia un modelo digital que permite a otros artesanos y marcas mostrar sus productos y crecer en conjunto. Además, impulsan una línea de muñecos elaborados por mujeres jefas de hogar, quienes trabajan desde casa para cuidar a sus hijos y generar ingresos de manera justa.
Paralelamente, crearon una marca de muñecos pintados a mano, hechos en algodón 100% y con una identidad cultural fuerte, pensada para niños pequeños. Este proyecto social busca empoderar a estas mujeres mientras ofrece juguetes únicos que reflejan la cultura costarricense.
Además de vender, los fundadores ofrecen talleres y asesorías para ayudar a otros emprendedores a mejorar su presencia en línea y profesionalizar sus negocios. Así, buscan construir una comunidad donde el crecimiento de uno impulsa el crecimiento de todos.