El comercio mundial está experimentando un cambio profundo debido a las tensiones geopolíticas y a las políticas arancelarias, especialmente de Estados Unidos. Un informe reciente del Centro de Geopolítica de Boston Consulting Group (BCG) destaca que, a pesar de que el comercio de bienes seguirá creciendo a un ritmo moderado, las rutas comerciales y las relaciones entre las grandes potencias se están reconfigurando rápidamente. En particular, Estados Unidos está reduciendo su dependencia de China, mientras que esta última se enfoca en estrechar sus vínculos con mercados emergentes.
El informe revela que, en el caso de que se mantengan los aranceles impuestos por EE. UU., los costos de importación de varios productos clave, como piezas de automóviles y electrónicos, aumentarán considerablemente. A medida que el comercio con China se desacelera, otras regiones como India y la ASEAN están tomando protagonismo, impulsando una creciente interdependencia entre los países del Sur Global. Este fenómeno podría ofrecer a países como Chile nuevas oportunidades para diversificar sus relaciones comerciales.
El Mercosur se perfila como un actor clave en este nuevo mapa comercial, con un crecimiento superior al promedio mundial, particularmente gracias al aumento de su comercio con China e India. Mientras tanto, América del Norte, consolidada como un bloque comercial robusto, podría enfrentar desafíos debido a las políticas proteccionistas de EE. UU., aunque sigue viendo crecimiento en su intercambio con México y Canadá.
El informe también destaca cómo China está redirigiendo su comercio hacia el Sur Global, reduciendo su dependencia de Occidente, lo que podría cambiar aún más la dinámica de poder en la economía global. Este giro geopolítico resalta la creciente relevancia de las naciones en desarrollo, que ahora representan un porcentaje mayor del comercio global y se perfilan como futuros motores de la economía mundial.