Antojate

El chicle se afianza en rutinas diarias

168

Masticar chicle dejó de ser solo una forma de refrescar el aliento y se ha convertido en una pausa breve que ayuda a despejar la mente en medio del trabajo, el estudio, el tráfico o jornadas largas. Así lo confirma un estudio reciente de Kantar, que señala cómo el consumidor costarricense ha cambiado su percepción sobre este producto, valorando cada vez más atributos como la durabilidad y la frescura.

El análisis indica que el chicle se ha ganado un espacio fijo en bolsillos, mochilas y escritorios, especialmente entre personas jóvenes. De hecho, el estudio destaca que cada vez más ticos entre los 16 y 35 años prefieren sabores mentolados, intensos y de mayor impacto. “Esta tendencia ha empujado a la industria a ofrecer más opciones y variedad. El chicle se ha convertido en una forma sencilla de romper la rutina, cambiar el ánimo o tomarse un respiro durante el día”, explicó Stefany Duque, líder de marketing de la categoría de Gomas de Mascar y Dulces de Mondelēz International.

Las cifras respaldan esta vigencia. Según Euromonitor International 2025, las ventas de chicle en Latinoamérica podrían alcanzar cerca de US$ 3.400 millones, reflejando que sigue siendo un producto muy presente en la vida cotidiana. El informe también señala que el chicle de uso diario —el que se mastica para refrescarse, concentrarse o pasar el rato— es el más consumido en la región, muy por encima del chicle inflable.

Euromonitor añade que la compra se mantiene principalmente en bodegas, quioscos y tiendas de conveniencia, lo que refuerza su carácter accesible y cotidiano. “Aunque las marcas más conocidas mantienen una fuerte presencia en la mente del consumidor, el reto está en mantener la conexión desde lo cultural y sus intereses profundos”, señaló Duque, quien agregó que hoy la elección pasa por el sabor, la duración, la textura y la variedad de presentaciones.

En el marco del Día Mundial del Chicle, este 13 de enero, la goma de mascar confirma que no es una moda pasajera, sino un hábito sencillo que acompaña a los costarricenses todos los días, refrescando no solo el aliento, sino también pequeños momentos de la rutina.

Escrito por
Gabbo Martínez

Bachillerato en periodismo, Licenciado en producción audiovisual y Master en Dirección y producción de cine.