Ante la situación de miles de menores separados de sus familias, la organización Casa Viva promueve en Costa Rica el acogimiento familiar como una alternativa centrada en el bienestar y la restitución de derechos. La ONG, que trabaja en convenio con el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), asegura ser la primera en el país en desarrollar este modelo, el cual cuenta con apoyo financiero y supervisión de la institución.
La evidencia internacional respalda este enfoque. Según UNICEF, cuando un niño o adolescente debe ser separado de su entorno familiar, lo ideal es priorizar espacios que favorezcan su desarrollo, ya que la institucionalización puede poner en riesgo su bienestar al limitar estímulos clave. En Costa Rica, tanto el PANI como UNICEF definen el acogimiento familiar como una medida temporal que prioriza entornos familiares sobre opciones residenciales, las cuales atienden a una menor cantidad de menores.

“En Casa Viva creemos que cada niño y niña merece crecer en un entorno familiar lleno de amor, estabilidad y oportunidades. El acogimiento familiar permite brindarles ese espacio seguro mientras se trabaja en soluciones que protejan su bienestar y su futuro”, afirmó Marcela Torres, directora nacional de Casa Viva Costa Rica. Desde su fundación en 2005, la organización ha desarrollado un modelo que identifica, capacita y acompaña a familias dispuestas a recibir temporalmente a menores en situación de vulnerabilidad.
El programa no sólo busca brindar atención inmediata, sino también generar vínculos protectores que favorezcan la estabilidad emocional y el sentido de pertenencia. Las familias participantes reciben acompañamiento profesional en psicología y trabajo social, con el objetivo de garantizar un entorno seguro durante el tiempo que sea necesario.
Casa Viva invita a quienes deseen involucrarse como familias de acogida a contactarlos vía WhatsApp al 8765-1618 para iniciar el proceso de valoración. Asimismo, promueve el programa “Amigos y Amigas Casa Viva”, mediante el cual personas y empresas pueden realizar donaciones mensuales deducibles del impuesto sobre la renta. “Donar es una forma directa de transformar la vida de un niño o niña. Cada contribución fortalece una red de cuidado que busca garantizarles protección, acompañamiento y nuevas oportunidades”, concluyó Torres. A la fecha, la organización ha impactado a más de 1.000 menores y más de 500 familias en el país.