Las altas temperaturas registradas en Costa Rica en las últimas semanas han impulsado el consumo de bebidas refrescantes como gaseosas, jugos procesados y frappés. Sin embargo, muchas de estas opciones contienen azúcares añadidos que, al consumirse con frecuencia, pueden afectar la salud metabólica.
Aunque durante el verano mantenerse hidratado es clave, no todas las bebidas cumplen realmente esa función. Especialistas advierten que recurrir a productos azucarados puede dar una falsa sensación de hidratación, mientras se incrementa de forma significativa la ingesta diaria de azúcar sin que las personas lo noten.
Ante este panorama, se recomienda priorizar el consumo de agua como principal fuente de hidratación, incluso añadiendo ingredientes naturales como limón, naranja, pepino o hierbabuena para mejorar su sabor. También se sugiere preparar refrescos caseros para controlar la cantidad de azúcar e incluso optar por alternativas sin calorías como Splenda.
Asimismo, es importante prestar atención a bebidas como cafés y frappés fríos, que suelen tener altos niveles de azúcar, y mantener una hidratación constante durante el día, sin esperar a sentir sed, especialmente en jornadas de calor intenso.