Tras comidas abundantes, donde los refrigeradores se llenan de recipientes con todo tipo de preparaciones, el manejo de las sobras se vuelve clave para evitar desperdicios y riesgos en la seguridad alimentaria. Según el Índice de Desperdicio de Alimentos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) de 2021, cerca del 17% de los alimentos producidos en el mundo se desperdician, y el 61% de esa cifra ocurre en los hogares.
En este contexto, factores como la temperatura, la mezcla de alimentos y la frecuencia con la que se abre el refrigerador influyen directamente en la conservación. Productos como mariscos son especialmente sensibles a los cambios térmicos, mientras que otros, como frutas o chocolate, pueden perder textura y calidad si no se almacenan adecuadamente.
Ante esto, Samsung destaca el papel de la tecnología en la conservación de alimentos, con sistemas de refrigeración más estables, compartimentos diferenciados y herramientas como Vision AI, que permite visualizar el contenido del refrigerador sin abrir la puerta, reduciendo los cambios de temperatura. A esto se suman funciones como Power Cool y Power Freeze, que enfrían rápidamente los alimentos y ayudan a mantener condiciones óptimas al introducir productos a temperatura ambiente.
“Después de un festín con un variado despliegue de recetas, el refrigerador deja de ser solo un electrodoméstico y se convierte en un aliado en la gestión de los alimentos en el hogar. La forma en que se almacenan estos artículos influye directamente en su calidad y en el aprovechamiento de las comidas a lo largo de la semana”, afirmó Diego Buteler, Head de Digital Appliances de Samsung en América Latina.
La organización interna también juega un papel importante, al permitir separar alimentos y mejorar su visibilidad, lo que contribuye a reducir el desperdicio. Así, la tecnología se posiciona como una aliada para prolongar la calidad de los alimentos tras celebraciones y fomentar un consumo más eficiente en el hogar.