La Navidad está llena de pequeños detalles que definen cada experiencia familiar: las risas, los villancicos, el papel de regalo y la emoción de los niños al abrir sus obsequios. A estos momentos se suma un elemento infaltable en las celebraciones de fin de año: los snacks para compartir, que acompañan las reuniones y refuerzan el sentido de cercanía entre quienes se sientan alrededor de la mesa.
De acuerdo con el estudio State of Snacking de Mondelēz, realizado junto a The Harris Poll, el 71 % de los consumidores considera que compartir snacks es una forma de demostrar afecto, mientras que el 64 % los consume para conectar con otras personas. Por esta razón, durante las fiestas de fin de año este gesto adquiere un significado especial y se convierte en parte del ritual navideño.
La noche del 24 de diciembre ofrece el escenario ideal para transformar algo sencillo en un momento de unión familiar. En línea con esta idea, Mondelēz, empresa detrás de marcas como Oreo y Trident, propone una receta práctica e indulgente pensada para disfrutar sin complicaciones, incluso en medio del movimiento típico de la noche entre regalos, visitas y celebraciones.
La preparación combina ingredientes como costilla de cerdo, aguacate, maíz choclo y galletas Ritz, y busca ofrecer una alternativa fácil de adaptar al ritmo de la Navidad. Con propuestas como esta, la compañía invita a las familias a reunirse, compartir algo delicioso y disfrutar de la velada entre conversaciones, risas y planes para el 2026, demostrando que, a veces, un snack puede ser el mejor pretexto para conectar.