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Salud mental aún enfrenta brechas en Colombia

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Hablar de salud mental es cada vez más común en Colombia, pero acceder a atención psicológica de manera oportuna continúa siendo un reto. La entrada en vigor de la Ley 2460 de 2025 eliminó la necesidad de pasar primero por medicina general para solicitar una cita con psicología clínica en las EPS y creó además el Sistema Nacional de Salud Mental y el Observatorio Nacional de Salud Mental. Sin embargo, parte de estas medidas aún está en proceso de implementación.

“El cambio más inmediato para el paciente es la eliminación del filtro de medicina general, permitiendo que cualquier persona pueda solicitar cita directa con psicología clínica en su EPS sin remisión previa”, explica Laura Rodríguez, docente del programa de Psicología de UNICOC. La especialista advierte que la reforma no resuelve por sí sola la escasez de profesionales, los tiempos de espera ni los obstáculos administrativos de las EPS. Colombia cuenta con entre 1,6 y 2,6 psiquiatras por cada 100.000 habitantes, mientras que la continuidad de los tratamientos también representa una dificultad.

Aunque existe una mayor apertura para hablar sobre bienestar y salud mental, persiste una brecha entre quienes pueden acceder a consultas particulares y quienes dependen de una EPS. “La diferencia no suele estar en la formación de los profesionales de la EPS o de quienes ofrecen sus servicios particulares”, señala Rodríguez, quien explica que en la consulta privada existe mayor posibilidad de elegir al terapeuta, mantenerlo durante el proceso y establecer una frecuencia constante. En las EPS, en cambio, la atención está condicionada por la demanda, la disponibilidad de agendas y el número de consultas autorizadas. Además, una sesión particular puede costar entre $70.000 y $300.000 pesos, dependiendo de factores como la ciudad, experiencia profesional y tipo de terapia.

Ante este escenario, las universidades pueden contribuir a ampliar la cobertura mediante consultorios psicológicos universitarios que ofrecen atención gratuita o de bajo costo bajo supervisión docente. También toman relevancia alternativas como la telepsicología y las líneas de orientación psicosocial, especialmente en zonas con menor disponibilidad de especialistas. Para Rodríguez, cerrar esta brecha requiere aumentar la inversión en salud mental, fortalecer la contratación de profesionales fuera de las grandes ciudades, vigilar los tiempos de atención y consolidar modelos preventivos.

“La Ley 2460 es un avance real, pero su efecto sobre la brecha entre psicología EPS y particular dependerá de si logra traducirse en más profesionales, menos espera y continuidad real del tratamiento”, concluye Laura Rodríguez, docente del programa de Psicología de UNICOC. “La atención psicológica no debería depender de la capacidad de pago de las personas, sino convertirse en un servicio oportuno y accesible para todos los colombianos”.

Escrito por
Gabbo Martínez

Bachillerato en periodismo, Licenciado en producción audiovisual y Master en Dirección y producción de cine.