En un contexto marcado por el estrés y la desconexión, el turismo comienza a transformarse hacia modelos que buscan no solo descanso, sino también sanación. El turismo regenerativo surge como una respuesta a esta necesidad, enfocado en restaurar ecosistemas y reconectar a las personas con la naturaleza. En Costa Rica, Punta Leona Beach Club & Nature Resort se posiciona como uno de los ejemplos más claros de esta tendencia aplicada de forma tangible.
Lejos de las vacaciones tradicionales, Punta Leona propone una experiencia diseñada para recuperar energía en un entorno que ha sido regenerado durante décadas. Su enfoque integra conservación, investigación y educación ambiental, permitiendo a los visitantes sumergirse en un ecosistema vivo. “Punta Leona es un Natural Lab, un laboratorio vivo donde la biodiversidad se restaura todos los días y, al mismo tiempo, reconecta y regenera a quienes lo visitan. Punta Leona se presenta como el espacio ideal para que en estas vacaciones las personas vivan una reconexión con el entorno y la biodiversidad. Además, el turismo regenerativo nos invita a dejar el destino mejor de lo que encontramos”, comentó Gerald Jiménez, Gerente de Relaciones Corporativas de Punta Leona Beach Club & Nature Resort.
Uno de los principales referentes del modelo es su Programa de Conservación de Lapas Rojas, que ha logrado aumentar la población de esta especie de 215 a más de 800 individuos en tres décadas, consolidando al destino como la Capital de la lapa roja. A esto se suma el valor sonoro y natural de sus amaneceres, acompañados por los graznidos de estas aves. En el ámbito marino, Playa Blanca alberga el único humedal marino del Pacífico Central con más de 57 especies de peces y un museo subacuático único en Costa Rica y la región, que hoy funciona como hogar de diversos ecosistemas marinos.
El compromiso ambiental se extiende al Programa de Conservación de Tortugas Marinas del Pacífico, donde la tortuga Lora encuentra un espacio seguro para anidar; solo entre las temporadas 2024 y 2025 se liberaron más de 600 tortugas. Además, quienes visitan Punta Leona pueden recorrer senderos rodeados de flora nativa, jardines vivos, un meliponario, un mariposario y lagunas regenerativas, espacios pensados para una reconexión profunda con la vida natural.
Más que un destino de descanso, Punta Leona se presenta como un refugio de bienestar y un ejemplo de turismo regenerativo que no solo protege, sino que restaura y revitaliza tanto los ecosistemas como la relación de las personas con su entorno.