En un país donde los hogares destinan en promedio ₡5.845 millones mensuales a la compra de atún en conserva —según la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEC—, La Sirena, marca de trayectoria y reconocida por la calidad de sus productos del mar enlatados, da un nuevo paso en Costa Rica al ampliar su portafolio con el lanzamiento de su categoría de atunes a nivel nacional.
La Sirena, una de las marcas insignia de la empresa estadounidense Otis McAllister —fundada en 1892 y especializada en comercio global de alimentos—, incorpora al mercado costarricense cinco variedades de atún:
- Trozos en Aceite
- Trocitos en Aceite
- Trozos en Agua
- Trocitos con Vegetales
- Trocitos con Vegetales Picante
Calidad como eje del portafolio
De acuerdo con Lorena Ruíz, directora de Marketing y Ventas de La Sirena, este lanzamiento busca atraer nuevos segmentos de consumidores y fortalecer la presencia de la marca en el país.
“Todas las presentaciones están elaboradas con 100% lomos de atún de alta calidad, en trozos. Esto garantiza una textura más firme, mejor color y una experiencia superior a los productos desmenuzados. Además, no contienen proteína de soya, por lo que el consumidor puede confiar en que está consumiendo únicamente atún”, destacó.
La innovación más destacada es el atún con vegetales picante, cuyo lanzamiento global inicia precisamente en Costa Rica, convirtiéndose en el primer mercado donde estará disponible. Según Ruíz, la marca detectó un nicho creciente para este tipo de sabores en los consumidores del país, motivo por el cual se eligió como punto de partida internacional.
Un paso estratégico en la evolución de la marca
El ingreso a la categoría de atunes responde a una estrategia planificada. “La Sirena es una marca de productos del mar enlatados, no solo de sardinas. Incorporar atunes amplía nuestro portafolio y nos permite llegar a nuevos segmentos”, explicó Ruíz.
El movimiento se ejecuta tras consolidar la reputación de la marca en Costa Rica, donde Sardinas La Sirena tiene más de 20 años de presencia y liderazgo gracias a su receta exclusiva de salsa de tomate, su Pica Pica original y su posicionamiento en la mesa familiar.
La distribución de la nueva línea estará a cargo de DISAL, aliada estratégica con amplia cobertura nacional y experiencia en productos de consumo masivo. Los atunes ya están disponibles y muestran un desempeño inicial positivo, según reportó la empresa.
En los próximos meses, la marca impulsará la categoría con activaciones en puntos de venta, demostraciones culinarias, recetas y campañas que invitan a “probar y comprobar” la calidad del producto.
Compromiso con la comunidad
Además de su enfoque comercial, La Sirena planea fortalecer en Costa Rica su programa de responsabilidad social, mediante el cual destina un porcentaje de las ventas a iniciativas de niñez, educación y desarrollo comunitario, tal como lo hace en otros países.
“El objetivo es que el crecimiento del negocio vaya de la mano con acciones que devuelvan valor a las comunidades”, afirmó Ruíz.