En un entorno digital cada vez más vulnerable, los cibercriminales no solo roban datos, sino que los utilizan para extorsionar y cometer fraudes financieros, lo que resalta la urgencia de mejorar las medidas de ciberseguridad. En el marco del Día Internacional de la Protección de Datos Personales, se hace un llamado a reflexionar sobre las amenazas que enfrentamos en el mundo digital y la necesidad de una mayor protección de la información personal.
Según el Informe de Seguridad 2025 de Check Point, los ciberataques a nivel global aumentaron un 44%, con un crecimiento del 58% en los robos de información. Más del 70% de los dispositivos comprometidos fueron personales, lo que demuestra los riesgos asociados con el uso de dispositivos personales en entornos laborales (BYOD). Además, el sector educativo se destaca como uno de los más afectados, con un incremento del 75% en los ataques enfocados en la recopilación de datos personales.
Los ciberdelincuentes emplean estos datos robados de diversas maneras, como la venta en la web oscura, la extorsión, la suplantación de identidad y la creación de perfiles falsos para fraudes. Información sensible, como contraseñas o registros médicos, puede alcanzar precios de hasta $100 en mercados clandestinos, lo que pone de manifiesto el alto valor que los delincuentes atribuyen a estos datos.
Joey Milgram, Gerente de Soluciones Seguras, enfatiza la necesidad de proteger los datos con rigor, destacando que las empresas, instituciones públicas y usuarios deben trabajar juntos para garantizar la seguridad y privacidad de la información personal. En un mundo interconectado, es vital invertir en herramientas y prácticas que resguarden la confidencialidad de los datos. La protección de la información no es solo una responsabilidad individual, sino colectiva.