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El doomscrolling afecta bienestar y concentración

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El consumo constante de noticias violentas, tragedias, contenido político y publicaciones diseñadas para captar la atención puede llevar a las personas a pasar horas frente a las redes sociales. Este comportamiento, conocido como doomscrolling, consiste en consumir de manera repetida y difícil de interrumpir contenidos negativos, adictivos, vacíos o emocionalmente activadores. Aunque no está considerado una adicción clínica, puede convertirse en un patrón problemático cuando se pierde el control sobre su uso.

El Dr. Víctor José Villanueva-Blasco, director del Máster Universitario en Prevención en Drogodependencias y otras Conductas Adictivas de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), explica que este comportamiento está relacionado con tres mecanismos: el sesgo de negatividad, que hace que la información amenazante capte más nuestra atención; la búsqueda de certeza, que lleva a consultar información constantemente ante situaciones de incertidumbre; y el diseño persuasivo de las plataformas, con funciones como el scroll infinito, la reproducción automática, las notificaciones y las recomendaciones personalizadas.

La exposición constante también puede fragmentar la atención, aumentar la dispersión y dificultar la concentración profunda en actividades como estudiar o trabajar. “En el estado de ánimo, la evidencia disponible asocia el doomscrolling y el uso problemático de redes o smartphones con más ansiedad, estrés, síntomas depresivos, malestar psicológico y peor bienestar”, señala Villanueva-Blasco, quien además es miembro de la Red de Investigación en Atención Primaria de las Adicciones (RIAPAD). El experto aclara que muchas investigaciones son transversales y no permiten establecer causalidad directa, aunque la asociación resulta suficientemente consistente para recomendar medidas preventivas.

El sueño también puede verse afectado por el uso de dispositivos antes de acostarse, debido a que retrasa la hora de dormir y aumenta la activación mental. “La evidencia científica señala que el uso de medios electrónicos se asocia con peor calidad del sueño y más problemas de sueño. Por ello, se recomienda apagar los dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de acostarse como parte de una adecuada higiene del sueño”, concluye el experto de VIU.

Escrito por
Gabbo Martínez

Bachillerato en periodismo, Licenciado en producción audiovisual y Master en Dirección y producción de cine.