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Costa Rica recibe pacientes por radioterapia veterinaria

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Tres perros comenzaron estos días su tratamiento con radioterapia oncológica en el Centro de Oncología y Radioterapia Veterinaria (CORV): dos pacientes costarricenses y uno procedente de Panamá. En los próximos días se sumará otro caso proveniente de California, Estados Unidos, impulsado por la disponibilidad de una tecnología que antes no existía en la región y que ahora atrae a familias que buscan terapias avanzadas para sus mascotas.

Entre los pacientes destaca Balú, un bulldog francés de 5 años con un carcinoma adenoide quístico intranasal, un tumor maligno poco frecuente y agresivo. También está Gordo, bulldog inglés de 5 años llegado desde Panamá, con un macroadenoma hipofisiario que comprimía el nervio óptico y le provocó pérdida de visión, además de un canino costarricense diagnosticado con meningioma. Los protocolos contemplan entre 10 y 15 fracciones, según cada caso.

“La radioterapia con acelerador lineal utiliza radiación ionizante, una forma de energía que se deposita directamente en el tumor o en los tejidos dañinos. Esa energía provoca mutaciones o destrucción de las células tumorales, inhibiendo su crecimiento. El objetivo del tratamiento es reducir o detener el crecimiento tumoral y, en muchos casos, lograr que el tumor deje de crecer o incluso desaparezca”, explicó Isaac Rojas, radiofísico de CORV.

“Al igual que en medicina humana, la radioterapia veterinaria puede utilizarse antes o después de la cirugía, como complemento de la quimioterapia, o incluso como tratamiento exclusivo cuando los tumores no son operables. Esto amplía de manera significativa las opciones terapéuticas para nuestros pacientes”, afirmó la Dra. Manuela Mora, directora médica y oncóloga veterinaria del CORV. La especialista añadió que la puesta en marcha de esta tecnología también permitirá crear el primer registro oncológico veterinario del país, generando estadísticas propias sobre incidencia, tipos de cáncer y respuesta a tratamientos.

Hasta ahora, ante la falta de datos locales, los médicos se apoyaban en estimaciones internacionales que indican que uno de cada cuatro perros puede desarrollar cáncer en su vida adulta y que cerca del 20% de los gatos enfrentará un diagnóstico oncológico, sobre todo después de los siete u ocho años. Con la llegada de pacientes incluso desde Estados Unidos, CORV proyecta a Costa Rica como un nuevo punto de referencia regional en oncología animal.

Escrito por
Gabbo Martínez

Bachillerato en periodismo, Licenciado en producción audiovisual y Master en Dirección y producción de cine.