Dejando huella

Menstruación impacta productividad laboral

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En medio de un entorno laboral cada vez más exigente, el bienestar y la productividad se consolidan como prioridades estratégicas para las organizaciones. Sin embargo, la gestión menstrual sigue siendo una brecha poco visible que influye directamente en el desempeño de las personas colaboradoras, según revela un estudio de Essity en Costa Rica.

El informe “Salud y Gestión Menstrual en Costa Rica”, basado en una muestra de 631 personas mayores de 12 años, indica que el 48% de la población encuestada asegura que síntomas como dolor, fatiga y malestar general han afectado su rendimiento laboral. Además, el 44% señala que su productividad se ha visto limitada por no contar con productos menstruales adecuados durante su jornada.

“Garantizar acceso a productos básicos no es un beneficio adicional, sino una condición mínima para asegurar entornos laborales saludables, prevenir riesgos asociados a prácticas inadecuadas y sostener el desempeño económico de los equipos de trabajo”, afirmó Anabel Rodríguez, directora comercial de Essity. A esto se suma que el 61% de las personas trabajadoras indica que no recibe estos insumos en su lugar de trabajo, evidenciando una oportunidad para fortalecer políticas internas.

El impacto también refleja desigualdades estructurales, ya que poblaciones como personas indígenas, LGBTIQ+ y con discapacidad reportan niveles de afectación iguales o superiores al promedio. Esta situación no solo incide en el ámbito laboral, sino también en el educativo, donde el 39% ha tenido problemas de asistencia o rendimiento por falta de productos y el 35% por síntomas menstruales.

“Integrar la gestión menstrual dentro de las estrategias de salud preventiva en empresas e instituciones educativas no solo mejora el bienestar individual, sino que fortalece el desempeño económico, reduce brechas y promueve entornos más equitativos y productivos. La evidencia es clara: priorizar la salud menstrual es una inversión en bienestar, productividad y sostenibilidad organizacional”, concluyó Rodríguez.

Escrito por
Gabbo Martínez

Bachillerato en periodismo, Licenciado en producción audiovisual y Master en Dirección y producción de cine.